Venus en Virgo

603006_636256429718080_502242722_n“Añoro los templos de Babilonia

Cuando aún era libre

Y bailaba ante tus  pies, Ishtar,

Restaurando el alma de los hombres perdidos.”

Venus en Virgo desde el  22 de Julio hasta el 16 de Agosto, 2013.

Venus en Virgo quizás es la expresión  de la Diosa más compleja y menos comprendida. Virgo está asociado con diferentes Diosas de la antigüedad muy distintas entre  ellas, como por ejemplo Astraea, Atargatis,  Deméter, la Madre y al mismo tiempo con Persephone Kore, su hija abducida por Hades. Pero no solo ellas sino también  vibra en este signo la energía de todas  las Diosas Vírgenes, vírgenes en el sentido de que no necesitaban a ningún hombre (o dios) para sentirse completas y no en el sentido de que eran castas; tenían amantes pero no estaban casadas como por ejemplo Hera. En este sentido la Virgen representa  la naturaleza, indómita que está  más allá del control del hombre, por más que éste intente disciplinarla. Aquí nos encontramos con la paradoja de Virgo, signo tan relacionado con el cuerpo, las obsesiones, el orden y los pequeños rituales: la naturaleza tiene su propio orden que está más allá de nuestra comprensión, es perfecta en sí misma, no necesita “arreglos”. Virgo intuye precisamente esto pero, en su manifestación menos consciente, en lugar de relajarse quiere reproducir algo que ya es, controlar algo que es incontrolable, perfeccionar algo que ya es perfecto. Cuando Virgo se obsesiona pierde el contacto con la divinidad, con la Diosa Virgen, Completa en Si Misma, que es su patrona. Venus en Virgo actúa como la Sacerdotisa de la Gran Diosa y  restaura el orden natural si se lo permitimos. Nos puede iniciar en la plenitud de nuestro propio ser, en ser completos, en disfrutar de nuestra propia compañía y experimentar de una forma directa que el cuerpo es el templo de la divinidad y que es perfecto tal como es. Su atención a los detalles se convierte en Sabiduría Discriminativa, con exquisita atención consciente percibimos toda la riqueza de la manifestación, el baile de los fenómenos se convierte en portador de gozo infinito, más allá de las tristezas y alegrías cotidianas, la felicidad anclada en el Ser. Venus en Virgo, en su papel de sacerdotisa, puede reconectarnos con nosotros mismos. En su estancia en Virgo nos puede ayudar a trabajar problemas de apegos ansiosos, dependencias emocionales excesivas, nos puede enseñar como estar solos sin sentirnos mal, a valorarnos y usar nuestra inteligencia en las relaciones.  Nos puede ayudar a hacer limpieza en nuestra vida amorosa e interpersonal; nos ayudará a dejar atrás lo que nos impide ser nosotros mismos, lo que interfiere en que estemos  más conectados con nuestra propia esencia.

Texto y poema copyright© Margit Glassel.

Para consultas personalizadas y cartas astrales: margitglassel@yahoo.es

% Comentarios (2)

simplemente maravilloso

Gracias, Fabio. Un abrazo

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