Trabajo mágico  con los miedos y la deconstrucción día 5

Ayer me imagino que era intenso. Es muy posible que hayamos sentido un subidón de energía increíble al dramatizar nuestros miedos. Al bailarlos y perderles el miedo y la aversión. Incluso podemos experimentar sentimientos de amor en nuestro corazón y una libertad salvaje.

Sea lo que sea que haya sido vuestra experiencia, espero que os haya cambiado la percepción acerca de que son los miedos y de que son malos e indeseables.

Ahora estamos preparados para realmente establecer un diálogo con alguno de ellos y establecer una profunda amistad.

Escogemos un solo miedo, el que queremos y lo invitamos como si de una persona se tratara. Os recomiendo de no empezar con uno grande por no pasar por demasiada intensidad sin tener todavía mucha experiencia con ese tipo de ejercicios. Pero tampoco va muy bien uno muy pequeño porque entonces no hay suficiente carga energética para hacer un buen trabajo.

Le ofrecemos un lugar en nuestra habitación. Le colocamos una silla, le podemos invitar a cenar, a un té. Literalmente o en nuestra imaginación. Cuando le hemos ofrecido algo y se ha establecido una calma expectante empezamos una conversación usando la imaginación. Quizás no sea fácil para las personas que no estén acostumbrados a este tipo de trabajo pero no importa, es un comienzo. Os ruego que abandonéis  todo afán de perfección. Estamos explorando partes de la psique que hemos reprimido, rechazado o ignorado. Este trabajo es un comienzo de una relación con partes nuestras que se han perdido en las oscuras cuevas de la sombra.

Bien, ¿Cómo es este personaje que tanto nos ha atosigado? ¿Qué nos quita el sueño y nos inflige agonía a lo largo del día? Lo observamos y escribimos lo q vemos. Respiramos, nos damos tiempo. ¿Qué ropa tiene? ¿Es un animal, una cosa? ¿ Es humano, demoníaco, abstracto, extraño, familiar, odioso, amoroso, espantoso, amable, peligroso? ¿Se parece a alguien que conocemos? ¿Nos recuerda a algo? Dejamos fluir las imagenes un corto tiempo. ¿ Es un gánster, es guapo? ¿Es débil, es fuerte, grande, pequeño? ¿Es comunicativo, nos quiere contar cosas, callado, tímido, resentido? Escribimos nuestras impresiones en el segundo cuaderno y le dedicamos una página entera. Los que sabéis dibujar podéis pintarlo. ¿Qué música le gusta? ¿Qué vino? ¿Qué lectura? ¿O es primitivo y salvaje y solo le gusta aullar y despedazar?

Hay miedos que son amigables, protectores y otros que son peligrosos y vampíricos. Lo observamos. Es nuestro primer demonio personal de la raza de los generadores de miedo. Le preguntamos cómo se llama. Anotamos su nombre.

Estamos un rato simplemente compartiendo el eterno presente.

Observamos nuestras sensaciones, nos relajamos con ellas. Las anotamos.

Le preguntamos lo que quiere de nosotros. Lo escribimos.

Le preguntamos lo que necesita de nosotros. Lo escribimos. Normalmente las dos cosas son bien distintas.

Consideramos si le podemos dar lo que necesita. Nos lo pensamos bien. Tiene que ser algo que no vaya en contra de nuestro bienestar o del de otros, ni nuestro sentido común, ni código ético personal. Si va en contra le decimos que no estamos dispuestos y que nos sugiere otra cosa. Si está hostil le agradecemos que haya venido a nuestra invitación pero que de momento no hay trato. Qué nos gustaría ser amigo de él pero que hay que negociar algo que vaya bien para los dos. Le decimos que nos gustaría poder conversar en el futuro de nuevo y le acompañamos a la puerta de casa. Cerramos la puerta.

Si lo que necesita es factible hacemos un trato. Le decimos que se lo vamos a dar y que es el regalo que nos da él (o ella, claro) a cambio. No hay nada gratis en este tipo de trabajo. Siempre hay un intercambio de energía, como en la vida misma. (De esto un día os escribiré un post). Observamos su regalo mágico para nosotros. En este momento es bueno sentir una sensación de cariño pero tampoco nos dejamos arrastrar por el buen rollito.  No bajamos la guardia de estar plenamente presente y consciente de que estamos tratando con un personaje de la sombra y no con un oso de peluche. Son esas fuerzas del inconsciente personal que empujan a veces a las personas a hacer cosas de las que luego se arrepientan. Le preguntamos si estaría dispuesta a volver a hablar con nosotros en el futuro. Escuchamos su respuesta. A veces se queda todo ahí y estamos en paz con ese miedo. Otras veces ese miedo se convierte en nuestro protector, aliado, amigo. De eso os hablaré mañana.

Escribimos toda la experiencia en el cuaderno. Incluso si hemos visto poco cosa, si tenemos la sensación que fue muy tonto lo que hemos estado haciendo, postizo, artificial, ridículo etc. Anotamos también estas sensaciones. También anotamos si nos hemos sentido muy conectados, si el personaje era superreal, si estamos impresionados con el experimento, y si tenemos ganas de seguir trabajando en esa dirección. Ambas experiencias son totalmente válidas y desde mi punto de vista uno no es mejor que la otra.

A veces recomiendo escribir todo al final de la experiencia pero en este caso es mejor ir a trozos para que no sea demasiado intenso. Si no conseguimos entrar en la experiencia y el anotar nos distrae podemos escribir todo al final. Para mi escribir es uno de mis métodos de trance y lo uso para entrar en contacto con otros planos de la consciencia. No sé como es para vosotros, experimentad un poco para ver que os va mejor.

Otra cosa: si sabéis como invocar los elementos podéis hacerlo. Si queréis hacer un circulo podéis hacerlo. Yo suelo trabajar siempre  sin circulo a menos que esté muy cansada, estresada o distraída. Lo que sí es importante darle un sitio a nuestro invitado para que la energía se concentre y no se disperse.

Si os sentís incómodos con este trabajo no hace falta hacerlo.Os doy una alternativa: 

Escoger un miedo y escribir una historia sobre él, como si se tratara del protagonista de un cuenta. Eso es suficiente y es menos intenso.

Descansamos, para el resto del día no anotamos ni un solo miedo. Simplemente vivimos y nos dejamos ser.

Mañana más…Como podéis ver, esto se hace cada día más raro. Tengo mucha fe en vuestro trabajo. No suelo compartir trabajos con la sombra así públicamente. Ni siquiera este que no es demasiado difícil.  Estamos entrando en el mundo mágico donde lo que está dentro es tan real como lo de fuera y lo de fuera es algo menos real y pierde solidez.

Un fuerte abrazo para ti y para tu demonio del miedo.


© Margit Glassel

Si quieres recibir una interpretación (vía Skype o presencial) de tu carta natal y de los tránsitos más importantes de los próximos doce meses para comprender cómo estos te afectan personalmente o una consulta de tarot, no dudes en escribirme a margitglassel@yahoo.es. Mi enfoque es astrología evolutiva y mi trabajo se centra entre otras cosas en la integración de la sombra y descubrir los tesoros que se esconden en esa parte oculta de nuestro ser.

Agradezco a Tsutrim Allione  por haberme hecho comprender la importancia de preguntar a los demonios no solo lo que quieren  sino también lo que necesitan y la diferencia entre ello. Para estudios posteriores os recomiendo su libro Alimentando tus Demonios  .  que está basado en el antiguo ritual tibetano del Chöd

También quiero agradecer a mis Maestros tibetanos por haber sido luz en mi camino y a Aleister Crowley, Franz Bardon  y los demás magos antiguos y modernos por mantener vivo la Magia   y por acompañarme en este mundo…y a mi abuela materna, la primera de todos por supuesto…y a mis demonios, por ser tan sorprendentes y distintos de lo que me imaginaba.

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