Trabajo mágico con los miedos y la deconstrucción DÍA 2

Seguimos anotando los miedos y sutiles malestares del día. No pensamos positivo. Ni nos decimos que son tonterías y que estamos alucinando. Dejamos que nuestros miedos nos hablen y le damos un espacio en nuestro cuaderno. Permitimos  que asomen sus deformes cabezas y que nos miren con la misma curiosidad que los miramos nosotros. Es un encuentro con los aliens de nuestro mundo interno, los que son extraños para nosotros pero aun así se han anidado en nuestro interior sin que nos hemos dado cuenta. No me interesan tanto en este trabajo los grandes miedos existenciales y vitales (de estos somos ya más o menos conscientes) sino los pequeños y puñeteros.

Igual os preguntáis por qué  os salgo con algo tan raro como lo de registrar y contabilizar los miedos mientras todo el mundo está comiendo sus uvas y  hace otra vez mil propósitos buenos para el nuevo año. Pues es precisamente porque son estos los pequeños seres que nos desmontan año tras año los propósitos  que formamos en enero y que se esfuman como muy tarde en febrero. Sí, estamos poseídos por espectros elusivos que no nos dejan ser felices y lograr nuestros objetivos.

Una vez hice unos sigilos y un complejo ritual para aprobar unos exámenes muy aburridos para los que no había estudiado nada de nada. El ritual iba estupendamente, los sigilos ardían en el astral, noté toda la energía a punto de ser lanzada, el éxito estaba asegurado cuando, de repente, una pequeña voz en mi cabeza dijo: estás haciendo trampa. Y como un terrible coitus interruptus el ritual se fue al carajo y toda la energía levantada, por culpa de  este pequeño diablillo, se fue, se disipó, sin más. Terminé el ritual. Pero ya era un ritual muerto. Y por supuesto suspendí estrepitosamente. Sin entrar en el debate moral si era trampa o no era trampa (obviamente lo era y me alegro de que pasó lo que pasó), este ritual que aparentemente fracasó marcó un antes y después en mi magia. Comprendí, cabalmente, porque los tibetanos antes de enseñar cualquier cosa siempre y siempre exigían unos preliminares de purificación. No podemos tener éxito con nuestras aspiraciones, intenciones o Magia si hay creencias, dudas o miedos que vibran en contra. No es suficiente fumigar con incienso, encender luces y limpiar el ambiente (algo que hicimos en el working de 11 días de limpieza de la casa) para trabajos más potentes posteriores.

Primero tenemos que deconstruir nuestros miedos, creencias limitantes, patrones aprendidos y pactos hechos con el linaje familiar o con nuestros yoes del pasado. Aquí en este trabajo nos ocupamos de los miedos, los sutiles, los que vibran sotto voce bajo el umbral de la conciencia.

Durante el segundo día seguimos apuntando temores, cuanto más cazamos, mejor, como ya os he dicho.

Lo añadido hoy es el trabajo con los elementos. Entramos en contacto con ellos, con sus cualidades, sensaciones, características y según nuestras posibilidades y conocimientos intentamos clasificar los miedos anotados en categorías de miedos de  tierra, agua, aire o fuego. Si hemos trabajado anteriormente con los elementos nos resultará más fácil. Pero el hecho de no tener idea no debe ser un obstáculo. Haremos lo que podemos. No permitiremos que nuestro afán de perfección impide ponernos  manos a la obra. Es mejor hacer el trabajo como se puede que no hacerlo para nada.

Os doy ejemplos:

Miedos de la Tierra. (Pensad en las cartas del tarot, en el palo de los pentáculos,  si esto os ayuda):

Temores a quedarse pobre, no encontrar trabajo, caer enfermo, morir, tener un accidente. Esto son miedos muy burdos pero es para que os hagáis una idea. Los sutiles os los dejo a vosotros.

Miedos de Agua (pensad en las copas del tarot):

Temores a perder algún ser querido, quedarnos sin amor o solos,  no ser aceptado, miedos relacionados con la creatividad y la espiritualidad. Los desagradables sentimientos de culpabilidad muchas veces son de agua.

Miedos de Aire (las espadas):

Pensar en bucle cosas absurdas, rallarse, temas que tienen que ver con los estudios, el intelecto y la inteligencia. Miedos a hablar en publico, conectados con la palabra y el mundo social.  Incluiría el miedo a perder el control de la propia mente aunque es de la tierra también si tiene un matiz más material.

Miedos de Fuego (bastos):

Miedos a la propia furia, a destruir, perder el control de los impulsos, ser demasiado intenso, invadir, no tener asertividad, los miedos que nos llevan a la parálisis y la falta de coraje. Miedos a que nos agreden, dominen, asaltan, invaden, violen, no respetan. Miedos al infierno en todo sus variantes y miedo a la guerra y al conflicto.

Como habéis visto todos estos miedos son muy burdos, los sutiles cambian mucho de persona a persona y ahí es el trabajo de cada uno de descubrirlos. Mis ejemplos son solo ideas para poder categorizar los miedos sutiles.

De momento con esto es suficiente.

Mañana más…

Gracias por participar y querer trabajar con la sombra individual. Hacerla consciente restará fuerza a la sombra colectiva.

(Los que os habéis enterado hoy podéis unirnos al trabajo perfectamente. Lo único leed este post de ayer aquí ).


 

© Margit Glassel

Si quieres recibir una interpretación (vía Skype o presencial) de tu carta natal y de los tránsitos más importantes de los próximos doce meses para comprender cómo estos te afectan personalmente o una consulta de tarot, no dudes en escribirme a margitglassel@yahoo.es. Mi enfoque es astrología evolutiva y mi trabajo se centra entre otras cosas en la integración de la sombra y descubrir los tesoros que se esconden en esa parte oculta de nuestro ser.

 

 

Comentarios (2)

Me encantas.
Cuanto cobras por interpretar la carta natal?
Das clases de astrología??

Muchas gracias por tus palabras. Escríbeme a margitglassel@yahoo.es y te mando toda la info. Abrazos

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